lunes, 22 de septiembre de 2014

Visión Cero en Nueva York: no más muertes por hechos de tránsito

En Nueva York los percances de tránsito disminuyeron gracias a leyes públicas más enérgicas para proteger a los peatones. El especialista Jon Orcutt visitó el DF y criticó las rejas en Eje Central
REPORTAJE POR HÉCTOR ZAMARRÓN (Publicado en Milenio Diario)
Nueva York ha cambiado radicalmente en los últimos años, no solo bajaron los delitos a partir de Rudolph Giuliani, sino que con Michael Bloomberg también se redujeron los accidentes de tránsito y las muertes; tiene nuevos parques, un sistema de bicicletas públicas y leyes más fuertes para proteger a los peatones, además de espacios peatonales como en Broadway.
Uno de los responsables de este cambio fue Jon Orcutt, quien trabaja con el alcalde Bill de Blassio en el proyecto Visión Cero, es decir, que no haya una sola muerte por razones viales en la ciudad.
“La idea es que los choques de tráfico no son accidentes, son producto de políticas públicas, del diseño de las calles y de tolerar ciertas conductas”, explica Orcutt, de visita en la Ciudad de México para reunirse con autoridades locales y federales interesadas en las medidas de seguridad vial que realizó en Nueva York.
En enero, en la primera semana de De Blassio en el cargo, tres niños murieron atropellados en accidentes muy notorios, lo que llevó al alcalde a enfrentar la crisis y tomar medidas radicales, recuerda Orcutt en entrevista para MILENIO.
De Blassio reunió a los responsables de los departamentos de Policía y de Transportes, así como al comisionado de Taxis de la ciudad, y les exigió entregar un plan para evitar las muertes por atropellamientos, así nació en cuatro semanas Visión Cero, el programa de seguridad de tráfico de Nueva York.
“Con Visión Cero (nombre que proviene de una política aprobada en Suecia en 1997) si decidimos que todo choque es prevenible, podemos mover las cifras a cero”, dice Orcutt.
Añade que en Nueva York mueren 250 personas y 4 mil más son severamente heridas en accidentes de tráfico al año.
“Si le pides a la gente que camine o use la bicicleta para disminuir el caos vial, tienes que lograr que lo haga seguro. Sustentabilidad y seguridad van juntos”.
Con siete años de experiencia en el Departamento de Transportes de Nueva York, Orcutt narra cómo intervinieron el bulevar de Queens, rebautizado por el Daily News como El bulevar de la muerte, por los accidentes que ocurrían en esa avenida.
“Queens bulevar era casi una autopista, una avenida muy grande en medio de un vecindario muy densamente poblado, que necesita cruzarse para llegar al Metro y donde mucha gente moría cada año”.
Lo que hicieron fue cambiarla para darle más tiempo a las personas para cruzar, haciendo cruces peatonales más anchos, islas de descanso, con más policía y más señales de tránsito, que decían “aquí murió un peatón atropellado”.
Desde entonces, en las calles intervenidas por el Departamento de Transportes con cambios mayores de ingeniería vial, las muertes se redujeron en 34 por ciento.
Otra de sus prioridades fue documentar y registrar todos los incidentes viales para contar con datos claros y sofisticados para la toma de decisiones.
La Visión Cero que llevan a cabo incluye hacer cumplir las leyes y reglamentos para evitar que los conductores envíen mensajes o hablen por teléfono al manejar, frenar los excesos de velocidad, las vueltas prohibidas y la instalación de cámaras para multar a quienes se pasen altos.
El 70 por ciento de los atropellamientos se debe a decisiones de los conductores, indicó Orcutt quien resalta la importancia de la intervención de calles para “calmar el tráfico” y permitir que tanto peatones como conductores lean con facilidad los movimientos de cada uno.
LAS REJAS SÍ MATAN
Tras recorrer junto con un grupo de ciclistas el cruce de las avenidas Reforma e Hidalgo, uno de los 10 más peligrosos en la Ciudad de México, Orcutt observa que se ha comenzado a enrejar la acera de Hidalgo.
“En el mundo lo que más está sucediendo es la idea de reducir la velocidad de los autos, la idea es crear más seguridad vial al hacer todo más simple y claro para la gente, pero las rejas peatonales van en sentido contrario. Al ver los automovilistas que los peatones no pueden bajar por las rejas su reflejo es ir más rápido”.
Son como de los años sesenta, critica Orcutt a estas rejas, similares a las que la Secretaría de Seguridad Pública instaló en el Eje Central.
“Creo que todo tiene que ser guiado por unos cuantos principios. Uno es hacer más seguros las intersecciones, más predecibles, con más visibilidad y más simples. Si haces esto, entonces muchas veces tienes que reducir las velocidades de las cosas para reducir la congestión
Respecto de las dificultades para llevar a cabo estas estrategias, Orcutt responde: El cambio es siempre difícil, un liderazgo fuerte lo hace más simple.
“En Nueva York, cuando tomamos carriles o arreglamos ciclovías y espacios peatonales, siempre hubo debate, pero cuando consideras una obra, reúnes información y estás dispuesto a tratar, dices: la seguridad pública es el principal rol del gobierno.”
Orcutt se reunió el miércoles con un grupo de ciclistas urbanos en la Casa Biciteka, un espacio para impulsar la movilidad ubicado en la calle de Nicaragua, en pleno Centro Histórico y ahí recordó su primera visita a México, en los noventa, cuando era un activista de la bici que vino invitado por el movimiento bicicletero de esa época.