sábado, 25 de octubre de 2014

De regreso a la Bici Expo, una mirada a lo que viene en el ciclismo… y más


Las bicicletas mexicanas
Tras una década de poca innovación y creatividad en el diseño de bicicletas por parte de los fabricantes mexicanos, da gusto regresar de la Biciexpo  después de haber visto tanta variedad y oferta de marcas como Alubike, Veloci, Mercurio.
Cuando inició el boom de la bicicleta, hará unos 10 o 15 años, los fabricantes mexicanos parecían dormidos. Era imposible encontrar modelos atractivos de bicicletas de cualquier tipo hechas en México, sólo dos o tres modelos y sobre todo, bicicletas baratas.
Ahora, en cambio, nada más entrar en la expo, tras pagar tus 70 pesos de admisión, te topas con un el espacio de Alubike, sólo exposición, de modelos 2015 verdaderamente notables.
Esta imagen, por ejemplo, parece inspirada en las bicis alemanas Puma, es el modelo Spicy One 2015, que sustituirá a la actual Spicy y que según nos contó Miguel Nievez, el asesor del Grupo Windsor.



Nievez también nos contó que sus bicicletas urbanas están usando componentes Vital.
Noten el detalle del protector de cadena, o el amortiguador delantero y los cambios de la estrella que son totalmente internos (eso sólo lo había visto antes en los Nexus de Shimano).
El resto de su gama también es espectacular, incluso en las de montaña, como las XTA Team, Pro y Expert (más o menos desde 9 mil hasta 14 mil).
Las que nos sorprendieron por su combinación de calidad, innovación y precio fueron las Belfort. http://belfortbikes.com/ bicicletas de montaña hechas especialmente cuidando la suspensión (la mayor parte de ellas usa tijera Rock Shock y ya saben de qué hablo).
Sus modelos Montpellier  y  Marseille no le piden nada para competir a las Fuji, Kona, Mérida o Giant y, cuenta David Gómez, de Veloci, la empresa jalisciense que las fabrica, acaban de salir al mercado este 2014, con muy buen éxito en Guadalajara y apenas dándose a conocer en ciudad de México, donde las encuentras en La Bici Urbana


Bici madera
Caminar por los pasillos de la expo te permite encontrarte de repente con curiosidades artesanales como las Bamboo bikes o las de Alba Cycling, bicicletas hechas totalmente de madera, en México.
¡Una belleza!


En fin, la expo es abrumadora, pues hay decenas de diseñadores y fabricantes mexicanos presentando de todo para la bici, desde alforjas, luces, ropa, productos para llevar o pasear a tus mascotas, etc.
Otra grata experiencia fue probar las bicicletas eléctricas y su pedaleo asistido. Muchos ciclistas urbanos las ven feo, porque las asemejan a las motocicletas, pero si supieran en qué consiste la asistencia en el pedaleo su concepto cambiaría totalmente.
Tanto las Electrobikes como las ProdecoTech son bicicletas que te permitan usarlas como bicicletas normales, pero al momento en que se pone el siga en el semáforo –uno de los momentos más vulnerables como ciclistas—sientes la diferencia al arranque, lo mismo que en las cuestas que por lo general te hacen demasiado lento para circular entre automóviles.
Hasta modelos españoles hechos en Barcelona pudimos ver, aunque demasiado inaccesibles aún para la mayoría, pues su precio ronda los 40 mil pesos que, aun siendo una belleza, cuesta pensar en gastarlos en una bici así.
Finalmente, nos encantó la plática de Ana Castro, quien se presenta a sí misma como asesora en ciclismo MTS, es decir, como Medio de Transporte seguro. Su exposición fue super clara sobre cómo ubicarte en tu bicicleta frente a la ciudad, tu seguridad, nivel de experiencia, atención a todos los elementos de la calle, dominio del carril, etc., vale la pena, incluso para quienes ya circulamos desde hace mucho en las calles.
Por ejemplo, cuando ella te expone por qué no usar el carril del Metrobús, no es fija sólo en tu seguridad, sino además en un asunto de equidad ¿cómo atreverse a demorar el paso de un autobús donde viajan decenas de personas o por torpeza, provocar un accidente en el que no sufrirás las consecuencias tú, sino quienes viajan como usuarios del transporte público. Es decir, se trata de respetar.

En fin, vale la pena ir no un día, sino hasta más. Lo malo es que se termina y a esperar hasta la próxima edición.

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